La compañía aérea de bajo coste Ryanair ha obtenido un beneficio neto de 35 millones de euros en el tercer trimestre fiscal, lo que supone una caída del 27% con respecto al año anterior.

El presidente de la compañía, Michael O’Leary, ha comentado que esta disminución de los beneficios son achacables al aumento de precios del combustible y a una “subida desmedida” de las tasas de los aeropuertos.

Al mismo tiempo, el presidente de la “low cost” cree que 2008 será también para ellos un año “pobre” debido también al precio del petróleo y a la recesión económica.